Proteger los datos personales de los clientes es una obligación legal y un factor de confianza. Las organizaciones que tratan información sensible deben aplicar medidas técnicas y organizativas adecuadas.
Principios fundamentales
La minimización de datos, la limitación de la finalidad y el control de accesos son la base de cualquier estrategia de privacidad sólida.
Medidas recomendadas
- Recopilar solo los datos estrictamente necesarios.
- Cifrar la información en tránsito y en reposo.
- Aplicar el mínimo privilegio en el acceso a los datos.
- Definir plazos de conservación y eliminación segura.
Una buena gestión de la privacidad protege tanto a los clientes como a la reputación de la organización.