Las aplicaciones web son uno de los principales objetivos de los atacantes. A pesar de ser conocidas, ciertas vulnerabilidades siguen apareciendo una y otra vez en los desarrollos.
Los fallos más frecuentes
Las inyecciones, los errores de autenticación y control de acceso, y las configuraciones inseguras encabezan las listas de riesgos año tras año.
Cómo mitigarlos
- Validar y sanear todas las entradas de usuario.
- Implementar autenticación y control de acceso robustos.
- Mantener dependencias y componentes actualizados.
- Realizar pruebas de seguridad antes de publicar.
Integrar la seguridad en todo el ciclo de desarrollo evita que estos fallos lleguen a producción.